
Y veo que este último detalle debe ser de interés nacional para la prensa del corazón porque los plumillas han debatido y deliberado hasta la saciedad sobre si hay bombo o no hay bombo, anotando y desmintiendo las fechas de la menstruación de la chica como posible prueba de cargo. ¿¿¿¿???? ¿Están grillaos?
Más o menos lo mismo ha opinado la pobre Belén que no da crédito, aunque como está el patio, que espabile y haga caja de los neonatos hasta que pase la crisis.