miércoles, 9 de enero de 2008

Todo el poder para las blanditas



Después de ver el revival de Hillary Clinton en New Hampshire, me quedo pará cuando algún sesudo analista dice que el triunfo se debe ni más ni menos a que ha mostrado su cara más humana.

O sea que los americanos van y la votan si lloriquea un poquito en directo (vean el vídeo) pero si sigue de bruja supereficiente, prefieren a Obama? Pero si lo mejor que tiene esta mujer es que parece que controla... Bueno, mientras sus votantes no descubran que es capaz de fingir las lágrimas y los suspiros, hay Hillary para rato (yo apuesto porque Bill ya lo descubrió hace años...)

1 comentario:

decembrina dijo...

Si es que al final, lo único que funciona con los tíos son las lagrimillas...desgraciadamente.