martes, 21 de octubre de 2008

La participación a veces no ayuda pero divierte

Hoy me han enviado un fax... ¡Un fax! Por Dios: no sabía que aún existiesen y ni mucho menos que yo tuviera uno. Pues como te lo comento: uuuun fax: con sus rayitas, sus borrones, su prrrriiiiiiiiiiiiiii!! Vamos: un fax. Y encima manuscrito. Una ruptura del continuo espacio-tiempo y de las gordas.

Total, que lo leo. O al menos lo intento porque no se entiende ni mijita. Bajo a la cafetería con mi papelito en la mano. Allí me encuentro con un colega.

  • YO: Niño ¿Tú que lees aquí? ¿Vancouver?

  • Mi colega: A ver. Será, porque hablan de Canadá ¿ves?

  • Uno que se estaba tomando un cortado a mi derecha: Ah, pues sí: será Vancouver, que es una ciudad de allí

  • Otro que se estaba comiendo media de aceite a la derecha de mi colega: Anda ya, ¡si Bangkok es la capital de Thailandia, mastuerzo!

(A todo esto mi colega y yo en medio de ambos dos)

  • El que se estaba tomando el cortado: pero ¡qué burro eres! He dicho Vancouver. "Van Gogh" es el pintor ese que se arrancó una oreja (...)

La vida es "asín" a veces. La participación, también. ;-)

3 comentarios:

El_Rafa dijo...

Yo a veces también me confuncio algunas palabras, pero es que no todos nadamos en la ambulancia para ir comprando diccionarios por doquier.

Es lo que tienen las charlas con el café, que si el del cortado no se corta, el del largo se larga y el del con leche se le pone mala.

Mariquilla Sinembargo dijo...

juaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa


Querido El_rafa: a sus pies ;-)

Rocío Mendoza dijo...

Buenísimo. Siempre me haces reír.